Personería Santiago de Cali

Llamando al esfuerzo colectivo, contra problemáticas ambientales, personero Mendoza hace eco de la COP 16

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Fundamentado en que el agua debe entenderse como un Derecho Humano, un derecho colectivo y un servicio ecosistémico, el personero de Cali, Gerardo Mendoza Castrillón hizo un análisis de lo que representó para la ciudad y el país la COP 16, y el rol del ente de control a su cargo en marco de este magno evento.

En el balance titulado: Agua, sostenibilidad y territorio,el jefe del Ministerio Público de la capital más importante del suroccidente colombiano y del andén del Pacífico ha venido señalando en diversos foros académicos y comunitarios, como la Conferencia Ambiental de la Jurisdicción  Contencioso Administrativa del Litorial Pacífico, que debe haber una justicia ambiental, haciéndose urgente incrementarsanciones y penas en esta materia, al tiempo que se debe fortalecer el control social y la capacidad de acción y reacción de las autoridades para que las labores de vigilancia sean preventivas y no terminen sólo en compensación.

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Así mismo, dijo que es fundamental que el Estado evalúe la posibilidad de considerar todo delitoambiental como de lesa humanidad, lo que llevaría a que los mismos sean imprescriptibles.

Mendoza Castrillón recordó que dentro las accionesque despliega la Personería Distrital con referencia ala COP 16 y al rol asignado por la ley, que la demandaanual de agua de la capital vallecaucana es de 1 millón de metros cúbicos cubiertos en un 67% por elRío Cauca, el 31 31% por los ríos que nacen en los Farallones y un 2% por el acuífero subterráneo.

Con base en estas cifras anotó que se ha venidohaciendo  seguimiento y vigilancia a las fuentes de contaminación en los ríos urbano, evidenciándosedescargas directas de aguas residuales a los cauces, vertimientos industriales sin tratamiento adecuado, disposición inadecuada de residuos sólidos y asentamientos informales en zonas de protecciónhídrica.

Subrayó que en el caso del Canal Interceptor, que estainfraestructura vierte aproximadamente 2 mil toneladasde sólidos suspendidos al río Cauca cada año, lo que merece una eficaz intervención estatal, máxime que se ha hecho un esfuerzo por parte de la ciudad de teneren funcionamiento la planta de tratamiento de aguasresiduales Cañaveralejo, pero es fundamental minimizer aún más esta problemática que afecta al segundo río del país.

“Debe entenderse desde todo punto de vista y reconocer a un río como sujeto de derechos, es personificar el mismo, valga decir, darle personeríajurídica para su protección, conservación, mantenimiento y restauración, aunando a ello caberesaltar que la Justicia Especial para la Paz – JEP – declaró también víctimas del conflicto armado a los ríos Cauca y Magdalena, lo que da más fuerza para intervenir sus problemáticas”, sostuvo el personero de Cali.

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Igualmente, al contemplar  la Ley 136 de 1994, en su Artículo 178, numerales 18 y 25, Mendoza recordó que las funciones de las personerías en materia de medio ambiente precisan la defensa de los interesescolectivos en especial el ambiente, interponiendo e interviniendo en las acciones judiciales, populares, de cumplimiento y gubernativas que sean procedentesante las autoridades, y coadyuvar en la defensa y la protección de los recursos naturales y del ambiente, así como ejercer las acciones constitucionales y legales correspondientes con el fin de garantizar suefectivo cuidado.

Por lo anterior, precisó que la COP 16 dejó comoprincipal desafío fortalecer la gobernanza ambiental y avanzar hacia una gestión integral del agua basada ensostenibilidad, restauración ecosistémica y justiciaambiental; la recuperación del río Cauca, la protecciónde los Farallones y el fortalecimiento institucional,factores que son sin duda, determinantes para garantizar la seguridad hídrica de las futuras generaciones.

Finalmente, expresó: “el trabajo por este compromiso no da espera, toda vez que existe una vulnerabilidad climática que se evidencia en fenómenos como de El Niño y La Niña, los cuales exacerban la crisis, mientras el primero amenaza la oferta del acuífero, el segundo aumenta la turbiedad que colapsa la potabilización de los ríos, sumándose también problemas en comunidades rurales como El Saladito, La Leonera y Pance, que enfrentan los mayores riesgos, con agua “no apta para consumo humanoevidenciando una brecha histórica que el Estado debe cerrar.

Gustavo Sánchez
Viernes, Mayo 22 de 2026

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