La Personería Distrital de Cali alertó sobre la persistencia de violencias basadas en género en la ciudad, pese a una disminución en los casos de feminicidio durante el último año. El análisis, basado en cifras recientes, evidencia avances en la reducción de este delito, pero también confirma un contexto preocupante de agresiones sistemáticas contra las mujeres.
Panorama general: una problemática estructural
La violencia contra las mujeres en Cali continúa siendo una realidad crítica que se manifiesta en diferentes formas, desde agresiones psicológicas hasta violencia física y sexual. En este contexto, el feminicidio representa la forma más extrema de estas violencias y, en la mayoría de los casos, está precedido por múltiples episodios de maltrato.
Durante el año 2025 se registraron 68 homicidios de mujeres en la ciudad. Aunque no todos corresponden a feminicidios, esta cifra refleja el nivel de riesgo al que están expuestas.
Asimismo, más de 7.700 mujeres fueron atendidas por distintos tipos de violencia, lo que evidencia la magnitud del fenómeno y la necesidad de fortalecer las acciones institucionales.
Reducción de feminicidios en 2025
De acuerdo con los registros analizados, en 2025 se reportaron 5 feminicidios en Cali, lo que representa una disminución significativa frente a los 11 casos registrados en 2024.
Esta reducción se enmarca en una tendencia departamental, ya que el Valle del Cauca también reportó una disminución en este delito. No obstante, la Personería advierte que las cifras pueden variar dependiendo de la tipificación jurídica de los casos y los cortes estadísticos, por lo que es necesario mantener un monitoreo constante.
Comportamiento en 2026: cifras preliminares
En lo corrido de 2026, se han registrado 4 feminicidios en Cali. Dos de los casos más recientes ocurrieron el 29 de marzo en el barrio Popular y el último fue reportado el 10 de abril en el barrio El Vergel.
Aunque se trata de cifras parciales, estos hechos se han concentrado en un periodo corto del año, lo que obliga a mantener una vigilancia permanente. Una cifra baja en los primeros meses no garantiza una reducción sostenida al cierre del año.
Adicionalmente, preocupa que los feminicidios continúan estando precedidos por hechos de violencia intrafamiliar, amenazas o control por parte de parejas o exparejas, lo que evidencia fallas en la detección temprana del riesgo. Esto refuerza la necesidad de fortalecer los mecanismos de alerta y protección, especialmente en casos donde ya existen antecedentes de violencia.
Las cifras de 2026 deben analizarse en paralelo con otros indicadores de violencia basada en género. Reportes recientes señalan un aumento en denuncias por violencia sexual y un comportamiento persistente de la violencia intrafamiliar, lo que podría representar un riesgo latente de nuevos casos de feminicidio si no se interviene oportunamente.
Otro elemento clave es el subregistro. Muchas mujeres en situación de riesgo no denuncian por miedo, dependencia económica o desconfianza en las instituciones, lo que limita la capacidad de respuesta oportuna del Estado.
Finalmente, el monitoreo de 2026 pone en evidencia la importancia de trabajar no solo en la reacción frente a los casos, sino en la prevención estructural, abordando las causas profundas de la violencia de género.
Comparativo reciente
El comportamiento de los últimos años muestra una disminución progresiva en los casos de feminicidio en la ciudad: 11 en 2024, 5 en 2025 y 4 en lo corrido de 2026.
Si bien esta tendencia es positiva, no necesariamente refleja una reducción en todas las formas de violencia contra las mujeres, las cuales continúan presentando cifras elevadas y requieren atención prioritaria.
Factores de riesgo y alertas
El análisis institucional identifica la violencia intrafamiliar como uno de los principales factores de riesgo asociados al feminicidio. En muchos casos, las víctimas habían sido previamente objeto de agresiones, lo que evidencia fallas en la detección temprana y en la activación de rutas de protección.
A esto se suma el subregistro de denuncias, motivado por factores como el miedo, la dependencia económica y la desconfianza en las instituciones. Estas condiciones dificultan la intervención oportuna y aumentan la vulnerabilidad de las mujeres.
“No podemos normalizar que las mujeres sigan en riesgo. Cada caso evidencia fallas en la prevención”, advirtió la Personería Distrital de Cali.
Llamado a fortalecer la prevención
Ante este panorama, la Personería Distrital de Cali hace un llamado a las autoridades locales a reforzar las estrategias de prevención y atención integral.
Entre las acciones prioritarias se destacan:
La Personería insiste en que la prevención no puede fallar: identificar el riesgo a tiempo puede salvar vidas.
Alejandro Marín
Miércoles, Abril 15 de 2026